La noche del solsticio era gélida, nada podía ver Bob Cratchit a través de los cristales congelados de su oficina, fuera estaba nevando. Scooge, su jefe, no encendía la calefacción nada más que una hora cada tarde, pero no era por avaricia sino por solidaridad con el planeta. Aquel solsticio era el séptimo desde la muerte de Jacob Marley, el que fuera socio de Scrooge. A las siete y media, el señor Cratchit apagó la lámpara de su mesa y comenzó a abrigarse para salir rumbo a su casa, intentaría de nuevo invitar a comer al día siguiente a su jefe pese a que conocía sobradamente la respuesta, Scrooge era un tacaño solitario que no disfrutaba en absoluto de esta fiesta ni de otras.
Al quedarse solo Scrooge se adormiló tapado con dos mantas cuando notó una mano que le apremiaba, el fantasma de Jacob le despertó para avisarle que tendría "alguna visita" durante la noche, Scrooge tras el sobresalto se volvió a adormilar. No había pasado ni un minuto cuando un inspector de Hacienda le despertó para recordarle los solsticios pasados, atravesaron archivos y archivos de sus estanterías donde se podían ver escondidos las facturas modificadas y otras cosas irrelevantes para esta historia. También pudo ver a Belle, aquella preciosa funcionaria que le había recomendado una "paralela" para poder poner al día sus cuentas. En pocos minutos todo desapareció, pero Scrooge ya no encontraba sosiego.
Una nueva visión apareció ante sus ojos, el que ahora venía parecía un joven con coleta, no representaba peligro, pero lo cogió de la mano y presto lo sacó a la calle, la primera parada frente a la casa de Fred, el único sobrino de Scrooge, para ver por el cristal empañado como celebraban el solsticio pese a la enfermedad de su hijo Tim, enfermedad que de no encontrar remedio rápido le llevaría a la muerte.
En poco tiempo Scrooge se encontraba de nuevo en su sillón y, quien ahora aparecía frente a él era un hombre serio de bigote y traje negro, que le entregó una tarjeta en la que solo pudo leer ..."seguros de decesos". De nuevo a gran velocidad se encontró en la calle frente a su casa, la gente hablaba de un difunto, inmediatamente se vio en el cementerio frente a una lápida en la que rezaba escrito ¡su propio nombre!, al regresar a su casa pudo ver como su sirvienta y su administrador se repartían el dinero y las pertenencias con el difunto aún en la cama.
A la mañana siguiente Scrooge despertó empapado de sudor, tomó un baño y salió a la calle a comprar un pollo, a continuación se acercó a casa de su sobrino y le dijo que había conocido a un muchacho de coleta y le iba a resolver lo de la lista de espera para poder ayudar al pequeño Tim. Más tarde con el pollo aún caliente se acercó a la casa de su empleado para comer juntos en este día del solsticio, todo radiaba felicidad, comieron y hablaron toda la tarde, entre bromas Scrooge le sugirió la posibilidad de una declaración paralela para el siguiente trimestre.
N. del A. la historia termina con la frase "Que Dios nos bendiga a todos" pero en esta versión el partido no la "veía"
seres tales jamás hallarás en tu camino, si tu pensar es elevado, si selecta es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
sábado, 5 de diciembre de 2015
lunes, 23 de noviembre de 2015
Un tipo sin ideología (primera parte)
no tiene sentido preocuparse desde el principio he vivido en una lucha estúpida donde el único que sentía la batalla era yo joder estuve inmensamente decepcionado y el tipo pelado mira que hablaba bien pero nunca me gustó tanto como nogueira nogueira que tipo nunca entendí muy bien como se podían hablar llevándose a matar pero la política es así ostras y después felipe otro batacazo me pregunto que le puedo contar a mi hijo para que vea en que se reduce todo en la vida debería dejar de fumar otra vez el caso es que los franceses mucha república y mucho presumir pero bien que han mantenido a las familias de poder como si fueran reyes coño no hay más que ver los degaulle después te vas enterando de las cosas si roban que roben pero que hagan su trabajo al fin y al cabo todos lo hacen les va implícito en el cargo esta tarde no me puedo olvidar de llamar para reservar la mesa para la cena del cumpleaños que tenemos pendiente me gusta el rey pese a las críticas que hacen tienen parte de razón pero lo veo fundamental es otro obrero de este sistema vaya mierda de sistema pero es el mejor el ser humano desde luego que es complejo nunca estamos contentos vaya marrón los escándalos es que no se paran ante nada les vence la vanidad y la avaricia bueno el caso es que a nosotros en el trabajo nos va razonablemente bien desde luego mejor que antes hace tres o cuatro años estaba acojonado a ver qué pasa al año que viene si seguimos así por lo menos mantener la empresa que no es poco ya te digo que no es poco no debía encender otro cigarrillo pero solo llevo cuatro
N del A: esta columna de hoy quiere ser un homenaje a una forma de escribir, así que os dejo el acertijo de saber qué autor escribió el pensamiento en estos términos, es necesaria la calma y la paciencia.
lunes, 16 de noviembre de 2015
Improvisando con recuerdos
Los proyectiles entraban a fuego atravesándolo todo, la metralla se desprendía en mil direcciones atravesando los cuerpos y dejando una lluvia horrible de sangre y carne.
En este caso los franceses eran los “malos”. Es como recuerdo el abordaje de la fragata francesa “Acheron” al barco inglés “H.M.S. Surprise” en Master and Commander. Una paradoja que siempre se repite, la sorpresa.
La última copa de raki que tomé en la terraza del hotel Barón fue bien distinta de la que se puede tomar hoy, el hotel está ubicado en la línea que separa la parte de Alepo ocupada por el ELS y las FAS. La misma línea o parecida que separa nuestra forma social y la visceral de ver el último atentado en París.
Una copa, allí sería suficiente para contemplar atónito como pasa la vida por delante de nuestros ojos mientras que a nuestra espalda como un amuleto cuelga de una pared la cuenta sin pagar de Thomas Edward Lawrence otrora Lawrence de Arabia.
Nuestra visión social carece de perspectiva suficiente y no quiere recordar que la intransigencia religiosa no nos es una cosa tan lejana, tal vez sesenta o setenta años y tampoco nos deja ver con claridad que siempre hubo personas que no tenían reparo en morir por ella, aunque nuestro progreso haya borrado de nuestras memorias estas y otras cosas.
La sinrazón de un atentado pone en tela de juicio nuestra actitud respecto al hecho del Islam, leo opiniones sobre retirar nuestras Fuerzas Armadas de Afganistán y al mismo tiempo pretenden la retirada del burka ¿alguien cree realmente que se puede conseguir acercar nuestra sociedad a la suya?
Raki, es una bebida otomana que se hace con anís, es dulce como todo lo árabe; a mi no me gusta demasiado pero es una buena forma de ver como es el mundo musulmán, complejo y que entra fácil.
martes, 10 de noviembre de 2015
"Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias."
Así empieza Kavafis y así empieza el Lestrigón, un nuevo lugar donde cada martes los lectores podrán ver que ronda por el interior de uno, unas veces disfrutarán y otras será la polémica la que reinará, porque nada edifica más que la discrepancia.
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